El año se acaba este sábado y no puedo hacer nada al respecto, me siento mal por eso. Me recuerda la impotencia que me ahogo un par de veces no hace mucho. Y eso me trae a la memoria otro recuerdos; la lluvia, el pasto, el cielo azulado y el viento golpeando los arboles, muchos zombies, otro país, la distancia, cosas que ahora parecen lejanas pero que hasta hace poco eran parte de mi piel.
No quiero hacer de estos párrafos un recuento anual, solo quiero escribir lo que pienso. Nunca tengo muy claro que hacer, aunque tenga todo bien planificado, acabo haciendo cualquier huea o bien algo similar pero con un toque de estupidez.
Me estoy moviendo demasiado, y no me gusta. Me gusta sacar fotos, mirar el techo de mi habitación, escuchar Billy Talent hasta que me explote el cerebro... soy un pequeño insecto que ve el mundo a través de la ventana.
He de reconocer que me resulta divertido usar mascara, entrar de lleno en la rutina y recitar el guión. Aunque a veces llego a pensar que el personaje que interpreto esta sentenciado a muerte. Me asusto, me quito la mascara, respiro hondo, escupo al suelo y vuelvo a escena. No hay dinero para mas repeticiones.
El otro día comprendi el poder que tiene el jodido y brillante Sr Grohl para hacerme sentir como las hueas. Me dirigía a Osorno por asuntos de trabajo cuando suena el track 08 de mi cd hecho a medida, Everlong. Golpe en la guata y nudo en la garganta. Hay ciertas canciones que ya no podre escuchar. Paisajes que podre volver a mirar, pero no apreciar. Y nombres que saldrán de mi boca con miedo. Es mi premio, no me arrepiento, intento vivir.
Sentarse en el cielo y mirar el pasto.
0 Comentarios:
Publicar un comentario en la entrada